Antes de que llegue el verano y nos expongamos al sol, debemos hacernos una pregunta muy importante: ¿sabemos cuál es la protección solar más indicada para nosotros? ¿está nuestra piel preparada para la llegada del verano y las vacaciones? Es importante realizar un correcto análisis y observación del estado de nuestra piel para conocer cuál es nuestro tipo de piel y los cuidados específicos que requiere. Además, no debemos perder de vista la protección solar ya que es especialmente durante los meses de mayo a septiembre cuando mayor es el índice de rayos solares perjuiciales.

Claves para cuidar la piel con protección solar: reparar y prevenir

Antes de exponer tu piel al sol este verano, tienes que tener claro estas claves : reparar y prevenir. Cuando hayas conseguido las anteriores te quedará solamente disfrutar del sol. El estrés, la polución, los cambios bruscos de temperatura, producen radicales libres que dañan las células de la piel y aceleran la aparición de signos de envejecimiento prematuro, como la formación de arrugas, lineas de expresión, perdida de elasticidad y falta de luminosidad en tu piel.

Protección solar
Protección solar

Es por ello que la primera clave para preparar la piel antes de la exposición solar de verano es la reparación de los daños anteriores. Para lograr una correcta reparación, realizaremos una exfoliación y eliminaremos el exceso de células muertas de la capa cornea. En este paso del proceso utilizaremos exfoliantes como microdermoabrasiòn con punta de diamante, scrub o peelings químicos, según las necesidades de la piel de cada persona.

Estos tratamientos ayudan a atenuar arruguitas superficiales, poros dilatados, tono desigual, capilares dilatados... Además de aportar limpieza a la superficie de la piel y prepararla para los siguientes pasos de la reparación.

Una vez preparada la piel con los tratamientos exfoliantes es necesario restablecer los niveles de hidratación y elasticidad mediante tratamientos cosméticos intensivos a base de acido hialurónico, vitamina b3 y glicerinas. Con la aplicación de estos tratamientos conseguiremos una piel espléndida, hidratada, resistente y saludable.

La segunda clave para la protección solar: prevenir

La mejor forma de disfrutar del sol con seguridad es la prevención en el cuidado de la piel y el buen uso de la protección solar. En ese momento entra en juego la utilización y elección de un buen protector solar. Es recomendable utilizar protectores solares adecuados de alto poder de protección ante radiaciones ultravioletas UVA y UVB, los rayos que más perjudiciales resultan para la salud.

Entra también en juego la elección de quien va a tomar el sol y el sentido común: nunca se deberá exceder la exposición solar demasiado tiempo ya que la piel, aunque en un primer momento no dé muestras de quemadura, puede sufrir irritaciones o rojeces por el sol. Elige la textura más adecuada para tu tipo de piel y evita la exposición solar en las horas comprendidas de 12.00 a 16.00. También es recomendable la aplicación del protector solar media hora antes de la exposición y renovar las aplicaciones de protector según sea conveniente y esté indicado según el SPF del producto elegido.

De todos es sabido los beneficios del sol en pequeñas dosis, y el emocional va a contribuir para que realices la tercera clave: ¡disfrutar del sol! Confía en tus marcas de farmacia preferidas Isdin, La Roche Posay, Heliocare, etc.